Lealtad de en trabajo
Una de las premisas que todo empresario ha de conocer para tener éxito es que para lograr lealtad en los clientes es importante ganarse la fidelidad de los trabajadores. Las ventas son el presente y el servicio el futuro. Lograr clientes leales implica generar trabajadores leales.
Los trabajadores, por tanto, se convierten en cliente internos para el empresario. De la misma forma que es más difícil mantener un cliente que crear uno nuevo, es más difícil mantener a un buen empleado que encontrarlo. Todos hemos oído hablar de la fuga de cerebros de un país a otro, pero también existe la fuga de cerebros interna, de una organización a otra. Pocas son las empresas que fuera de sus sistemas extremadamente piramidales no han dejado escapar a la competencia a un cerebro que despunta. Un caso muy conocido fue el de López de Arriortua, más conocido como Superlópez. Se fue de Volkswagen a Opel. La empresa de destino demandó a la de origen por la transmisión de datos relevantes, aunque al final ambas empresas llegaron a un acuerdo por las buenas y se arreglo sin mayor problema.
No se trata de todos modos de una prevención por si el empleado se va, sino de generar un proceso de satisfacción que repercuta en el liderazgo de la empresa y de expresar a los empleados actuales y potenciales qué es lo que hace única a la organización. Hay que mostrar las cualidades y el porqué el puesto es un valor de futuro, no de mostrar qué es lo que los demás tienen de malo.
Conseguir los mejores clientes es un paso muy importante para hacer crecer una empresa, y el camino para llegar a ese punto es contratar y conservar a los mejores empleados, quienes, a su vez, mantendrán el negocio atractivo para los dueños, los inversionistas y todos los agentes relacionados.
Así lo señala Tamara J. Erickson en la revista Harvard Business Review (www.hbr.com): Las empresas con empleados altamente comprometidos articulan sus valores y atributos mediante “experiencias distintivas”, elementos visibles y distinguibles del entorno laboral que envían mensajes poderosos sobre las aspiraciones de la organización y sobre las habilidades, energía y compromiso que necesitarán los empleados para tener una carrera exitosa en la empresa.
Durante mayo los medios se han eco del famoso cocinero Santi Santamaría. Fuera de sus declaraciones sacadas de contexto de su ensayo, este chef es célebre por ser un firme defensor de la cocina tradicional como remedio a cierta modernidad que considera excesiva.
Es como una receta de cocina, existen ciertas acciones que conducen a la generación de un cliente leal. Estas son: identificar al cliente, reconocer los atributos que son importantes para él, detectar las oportunidades de mejora en el proceso que se realiza y asimilar los elementos que afectan a los atributos importantes. Todo apoyado en dos pilares: una cultura enfocada al cliente y un sistema de recuperación cuando se detectan problemas reales.
Una de las grandes ventajas de Bancotel frente a sus competidores es su asentamiento en el mercado como una empresa de confianza en España, tradicional. Muy pocas empresas han conseguido esto. Y esto ha de mantenerse generando fuerzas de trabajo comprometidas y productivas.
La fórmula es sencilla para las empresas que lo consiguen. Buscar a los empleados potenciales tan metódicamente como lo hacen con los clientes potenciales; moldean sus experiencias distintivas en función de sus necesidades de negocios; identifican y conservan sus historias; crean procesos consistentes con sus experiencias distintivas; y comprenden que no deben tratar de ser todo para todas las personas. La mejor estrategia para salir victorioso en la guerra por el talento no es ponerlos a todos en la mira sino atraer a las personas adecuadas, aquellas que están entusiasmadas por el ambiente que ofrece la empresa, y a las que deberían recompensar por su lealtad.
Fuentes:
1-. Harvard Business Review (www.hbr.com)
2-. Papel en Blanco (www.papelenblanco.com)

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