Todo me da ganas de vomitar y me pone de muy mala hostia, la noticia, recalcar la nacionalidad cuando no es relevante, los pensamiento que tiene la mayoría de la gente al leer eso y que se ven cada día, etc.
ROBERTO BÉCARES (elmundo)
Un joven de 27 años y nacionalidad española, Antonio Mena Sanz, ha fallecido la madrugada del domingo en la estación de Atocha después de que fuera reducido y esposado por varios vigilantes de seguridad, según ha confirmado Renfe. La Policía Nacional ha iniciado una investigación, al igual que la compañía ferroviaria.
Los hechos ocurrieron sobre las 6.00 de la madrugada, cuando, según ha informado Renfe, de la que depende la estación de Atocha, Antonio apareció en la estación. Primero fue a la zona del AVE, donde empezó a gritar muy exhaltado. Los guardias le dijeron que se fuera de allí. "El joven se dirigió entonces a la entrada del Cercanías, donde siguió gritando", ha explicado una portavoz de Renfe.
Una vez allí, varios agentes de la empresa de seguridad Vigilancia Integrada S.A., subcontratada por Renfe, le esposaron, de acuerdo a lo informado por la propia Renfe. "Según nos han dicho los agentes implicados, la actuación fue limpia. Le esposaron y entonces al chico le empezaron a dar convulsiones y falleció allí", explica la portavoz.
El servicio de Emergencias Madrid recibió una llamada de los empleados de la estación sobre las 6.30 horas. Cuando llegaron al lugar, el joven se encontraba en parada cardiorrespiratoria. Los médicos del servicio de Emergencias le practicaron sin éxito maniobras de reanimación durante 30 minutos.
Posteriormente al lugar acudió el juez de guardia, que ordenó el levantamiento del cadáver sobre las 9.00 de la mañana y su traslado al Instituto Anatómico Forense, donde se le ha practicado este mediodía la autopsia.
Actuación 'muy violenta'
Testigos de lo ocurrido aseguran que la actuación de los vigilantes fue "muy violenta", según los testimonios recogidos en la zona por Francisco José Serrano. Al parecer, Antonio, que según los testigos, tenía un "exhaltado" comportamiento, "incordió a tres chicas que estaban en la parte superior del vestíbulo de la estación de Atocha".
Instantes después, ya en el vestíbulo principal, a unos escasos 15 metros de los tornos del entrada al Cercanías, amenazó con gritos y los puños en alto a un vigilante de seguridad. Tras una discusión entre ambos, el guardia de seguridad barrió con una pierna al joven, que se estampó contra el suelo, siempre según los mismos testimonios. Tras intentar inmovizarle sin éxito, el vigilante jurado llamó a otros tres compañeros más.
Finalmente, lograron inmovilizarle ayudados por las porras y le situaron boca abajo "retorciéndole los brazos y las piernas", según cuenta Luis, que vio lo ocurrido. Los guardias le esposaron y aplastaron su cara contra el suelo, agarrándole fuerte el cuello y la espalda. Al parecer, le dejaron en esa posición entre cinco y diez minutos, pese a que al final Antonio ya no forcejeba por liberarse y pedía que no siguieran con esa presión contra él, de acuerdo a los testigos.
Algunos de los curiosos que se habían acercado a ver lo ocurrido incluso también pidieron a los vigilantes que cejaran en su actitud. De acuerdo a los testigos, sólo dejaron de hacerlo cuando su cuerpo quedó inerte, aunque le siguieron manteniendo las esposas hasta que llegaron varios agentes de la comisaría de Arganzuela.
La Policía Nacional ha iniciado una investigación para aclarar lo sucedido y las diligencias se encuentran bajo secreto de sumario. elmundo.es ha tratado sin éxito de ponerse en contacto en varias ocasiones con la empresa a la que pertenecían los guardias jurados.
Esta mañana, varios vigilantes de seguridad de las empresas Vinsa y Segur Ibérica se encontraban trabajando en la zona donde se produjeron los hechos. Según aseguran, estaban destinados a otros lugares, como Méndez Álvaro o Majadahonda, y fueron llamados por sus empresas para suplir a sus compañeros tras lo acontecido. Todos evitaron hacer declaraciones.

Porque será que no me sorprende...
http://eduesfoto.blogspot.com/2006/02/codigo-rojo-fotografo-sospe...
es increible edu... pero también la delgada línea que va desde esto que te pasó a lo del chico de la noticia. Y ya que hablas del Congreso, mi anécdota es similar. Me enteré de una acción de la Red para la Condonación de la Deuda Externa. De esto hace ya 4 o 5 años. En el trabajo, por aquel entonces redactor de www.canalsolidario.org, me dijeron que me pasara. Habían quedado en Sol. Era el único que cubría aquello. El caso es que me puse a hablar con ellos y a preguntarles por el tema. Me pegué una pegatina de 0,7 ya en la chaqueta que me pasaron. No tenía ni idea de qué iban a hacer pero íbamos hacia el Congreso. Al llegar ví que había un andamio delante y que dos chavales del grupo se subían hacia arriba y empezaban a colgar un cartel reivindicativo. Dado el sitio que era la policía no tardó ni un segundo en aparecer. Yo iba con un boli y un cuaderno y me mantenía un poco apartado. Los chavales al final bajaron y la policía les pidió el dni y no sé si algo más. De pronto se me acercó uno a mí y me pidió la documentación. Le dije que era periodista y que no era miembro del grupo, que estaba cubriendo el tema. El problema llegó al darme cuenta de que no tenía la cartera ni el dni. El tío se empeñó en detenerme. Me dijo que fuera hacia la furgoneta que había un poco más abajo. Me cabreó tanto que le dije: "mira que tienes ganas de liar la perdiz". Y ya se cabreó y me empezó a decir que si sabía con quién estaba hablando, que iba a quedarme en comisaría hasta que alguien llevara mi documentación, etc. Le dije que hablara con mi jefa por el móvil... ni caso. Al final, después de que los de la RCADE mediaran el tío se echó atrás y me pude ir.
En estos casos los vigilantes tienen la obligación de esposarlo y llamar inmediatamente a la Policía o Guardia civil pero x supuesto sin violencia, no x llevar uniforme te da derecho a eso.
Pero a saber lo que tenía en el cuerpo ese xaval x k su comportamiento no era normal, pero no lo justifica, no sé todo eso suena muy raro habría k estar allí para saber lo que realmente ocurrió.