Después de "La revista del colegio es lo que tiene", paso a contar un par de anécdotas que he recordado cuando iba a contestar a los comentarios.

1) Estaba en un examen, no recuerdo de qué asignatura era, creo que de 4º. El caso es que me estaba saliendo bastante mal. La clase tenía ventanas interiores, es decir de estas que daban al pasillo. El profesor de había situado fuera, con la puerta abierta, y podía vernos a todos. Era un tío genial, de los pocos que yo considero normales de esa universidad. El caso es que cuando me dí por vencido, cogí las cosas y salí hacía él. Me miró y me preguntó qué tal me había salido. Yo le dije con voz baja: "pues regular".

Acto seguido me dijo: "Pues date la vuelta, coges los apuntes y los copias". Y tuve que hacerle caso... Me daba tanto corte que los puse encima de la silla de al lado. Me entraba la risa y no podía escribir. Luego solo me puso aprobado... pero no era plan de ir a la revisión.

2) Asignatura de literatura, creo que de 3º o 4º. Profesora muy muy inocente. Examen. Dice a todos que salgamos de clase y que nos irá llamando uno por uno. Cuando llegamos a su mesa y nos va dando los folios y nos vamos sentando, la mujer nos pregunta algo así como: ¿jura usted que no va a copiar en este examen?...

Con esta misma profesora fue el día que dos de la primera fila en un examen se pusieron a decirse preguntas. Ella se dio cuenta y nombró a uno. Le dijo que qué hacía. Vamos, lo que haría cualquier profesor. El chaval le contesta: "pues le estaba preguntando la hora". y la tía: "ah, bueno. No pregunten ustedes la hora, por favor". De coña...

Voy a cenar y a ver si veo cámera café-...