Hace unos años había dos selenitas en la Tierra. Ninguno sabía de la existencia del otro. Un día, el viento hizo que se cruzaran. El impacto fue tal que durante un tiempo ninguno se dió cuenta del paso de las horas y los meses... hasta que, un día, un golpe de viento hizo que se separaran. Desde entonces, los dos saben que serán los únicos selenitas de la Tierra, a pesar de que crean cruzarse con otros, jamás consiguen volver a sentir la sensación que sintieron aquellos días. No se ven ni se hablan, pero ambos saben que, los días de viento, sólo hace falta soplar un poco para que el otro sienta su pelo moverse de tal forma que imagine que un día volverán a cruzarse para no separarse jamás.

Pd-. Selenita: Habitante imaginario de la Luna: antes de que el hombre llegara a la Luna se creía que podía haber selenitas.