Siempre he pensado que los afectos no se rigen por la sangre sino por los actos. La gente actúa y según eso les juzgo. Puede ser que alguien que tenía en estima varíe su actitud y mi forma de verle cambie. Es por eso que, a diferencia de otros, puedo dar más valor a una persona sin que sea de mi familia que siéndolo por el simple hecho de lo que pasa día a día.
Voy a poner varios ejemplos del porqué jamás me llevaré bien con mi hermano. Quizás para la gente que lo lea sea un rollazo, pero es otro de los textos que quiero poner para usar el blog como lo que quiero que sea, una exteriorización de mis pensamientos, algo personal, que también quiero compartir, pero que no siempre tiene porqué ser entretenido. Pero sí necesario desahogo.
2) Imaginad que estáis en el típico pueblo de veraneo. Hay una fiesta en otro que está a unos 7 kilómetros. Todos la gente jóven está allí, incluídos vosotros. A determinada hora, parte de la gente decidís volveros porque el ambiente no os mola. Al llegar a vuestro pueblo, los que os habéis vuelto os juntáis en la plaza para hablar o tomar algo. De pronto, alguien comenta que los que se han quedado, entre ellos mi hermano, no tienen coche para volver. Decidís coger el coche de vuestro tío, que siempre deja las llaves puestas, y al preguntar si alguien se viene, se apunta una tía con la que en esos días estabáis medio liados.
Al llegar a la fiesta parece que todo es una falsa alarma y sí tienen coche, por lo que os volvéis a ir. A mitad de camino decidís parar un momento para ver el "paisaje". Pasan varios coches que también se vuelven, con las consiguientes miradas cotillas de los pueblos que alientan vuestra vena ong de "os voy a dar tema de conversación para el resto del verano". Al llegar al pueblo y bajar del coche, en la plaza vuestro hermano os empieza a gritar qué es increible que cojáis el coche de vuestro tío para estar por las cunetas liándoos con las tías y que es acojonante la excusa de volver para poder hacer eso. En mi caso, se me quedo la cara que pone el bajito de Cruz y Raya, como de "¿es una cámara oculta?" Unos gritos tremendos, que hacen que la mitad de la gente se vaya a sobar. Vamos, que al colega le había jodido que yo me hubiera molestado en volver a buscarle.


Elige la vida, elige un empleo, elige una carrera, elige una familia, elige un televisor grande que te cagas, elige lavadoras, coches, equipos de compact disc y abrelatas electricos. Elige la sal, colesterol bajo y seguros dentales, elige pagar hipotecas a interes fijo, elige un piso piloto, elige a tus amigos. Elige ropa deportiva y maletas a juego, elige pagar a plazos un traje de marca en una amplia gama de putos tejidos, elige el bricolaje y preguntate quien coño eres los domingos por la mañana, elige sentarte en el sofa a ver tele-concursos que embotan la mente y aplastan el espiritu, mientras llenas tu boca de puta comida basura, elige pudrirte de viejo, cagandote y meandote encima, en un asilo miserable, siendo una carga para los niñatos egoistas y hechos polvo que has engendrado para reemplazarte, elige tu futuro, elige la vida.